3/12/07

Amargo

Mis cercanos, que no son muchos, saben de mi adoracion hacia el cafe, es algo que me llena en cualquier momento, en tiempos frios, calidos, no importa la epoca, un buen cafe es siempre bienvenido, y en esta epoca es reconfortante beberlo.

Quizas sea su sabor amargo, aletargado, muy parecido al del cigarro, lo que hace que me guste en demacia.

Por lo mismo asocio el cafe con buenos momentos, gratas conversaciones, veladas de estudio, por que no decirlo su "sexo casual", todo lo que le rodea me trae un recuerdo calido.

Y son esas sensaciones de agrado las que se contraponen cuando una persona a la que preferiria evitar a toda costa, que preferiria borrar de mi cabeza, me envia una "invitación" a tomar un cafe, ufff, quisiera negarselo rotundamente, decirle NO, pero no es posible, pues es necesaria la conversacion que ni siquiera se de que se trata, pero ella tiene ese mismo dejo hacia mi ser, y me imagino que le desagrada tanto como a mi la idea, asi que no me queda de otra, solo aceptar la invitacion, pero debe de ser importante.

Esta vez sera un cafe realmente amargo, no puedo negar que son largas conversaciones y muy entretenidas, hablamos de gran variedad de temas, pero siempre mientras conversamos tengo ese gusto amargo en la garganta, y dejo de sentir el exquisito aroma del cafe.