¡¿Infiel?!
“Que haces cuando sabes de la infidelidad de tu pareja, como reaccionas si algún amigo (a) te comenta “vi a tu mina con otro”, como quedas ante semejante comentario, eres inmune a ello, te haces el weon diciendo “como va a ser ella, ella no haría eso”, que pasaría si eso te sucediese.”
Eso estuve pensando una tarde lisonjera, pensé más que el porque de un inexistente y ficticio engaño, pensé en la venganza, en cada forma de asesinar a dichos seres, en sus caras retorcidas mientras les pateaba la cabeza, en la sangre escurriendo entre mis dedos, algo realmente gratificante, pero eso no viene al caso.
Esos divagues me llevaron a ver el otro punto de vista, el del infiel y el de la “cornuda”.
Que sucede cuando somos nosotros los infieles, somos capaces de dimensionar lo que causamos ya que mal que mal todo esta unido, en un determinado punto todo se devuelve, claro también depende de que tan capaz se sea para manejar las cosas a nuestro favor, en fin basta con aplicar el principio de polaridad y el de correspondencia, mas que aplicar entender, comprender, y sobretodo vivirlo, pare q me aweone…, eso era, todo se devuelve.
Cuando nos reunimos un grupo de amigos y alguno comenta que además de su polola anda con una o varias mujeres, ni siquiera un reproche por parte de los amigos más bien un golpecito en la espalda como diciendo “dale macho”, para ellos el personaje que es infiel es una especie de diok, es aquel que se anima a hacer lo que ellos se reprimen, sucede lo mismo si uno comenta en estado de soltero temporal que hace las veces de patas negras, en fin, más que nada te apoyan a continuar, tal vez es algo estúpido, pues podría suceder que ellos apoyan la infidelidad de su pareja, por que como dicen “nadie sabe para quien trabaja”.
Y realmente en la cabeza de este infiel se cruzara por su mente el “soy bacán, soy genial,…” o pensara en lo que causa, en el efecto sobre los demás, o simulara estar la raja y que nada le hace daño, que no sufre por ser maricon con quien le ama; sin contar con lo que se produce con la “otra pierna”, pues mas que mal han de tener sentimientos también, y en toda relación en algún punto se crean sentimientos tanto de amor, odio, desprecio, etc.
Hay quienes dicen “si mi polola jamás me engañaría” o “le tengo lava la cabeza”, nada hay que darlo por seguro en esta vida, nada.
Las personas son cambiantes, como los días, quienes jamás en su vida han sido infieles, lo son en algún momento de su vida, quienes creían en algo ciegamente, dejan de creer y abren su cabeza ante las posibilidades.
“Mi amor como se le ocurre eso, ¡¿Infiel?!, si Ud. sabe que la quiero”.-